Subirse al escenario no es fácil, por eso más allá de todo lo demás, me quedo con los pequeños detalles.
Anoche encontré talento artístico y cultural del bueno en La Tertulia.

Por lo visto, una vez al mes se organiza en este espacio cultural de Granada el evento “Escenario Abierto“. El escenario acoge a todo aquel que quiera compartir sus inquietudes artísticas con el público allí presente. Música, teatro, poesía, magia, monólogos, cuentacuentos… No importa cual sea tu disciplina artística, si tienes ganas de compartir tu arte con los demás, esta es una buena oportunidad para hacerlo.

Además, yo personalmente valoro mucho a todas esas personas que vencen sus miedos y vergüenzas enfrentándose a ellos. No es una tarea sencilla ni agradable al principio, pero una vez que estás ahí arriba delante de todos ya no hay vuelta atrás, el escenario es tuyo y el público espera impaciente para poder juzgar y valorar lo que haces, dices o transmites.

Aplausos tímidos, indiferencia, risas, lágrimas, silencio, cuchicheos, ovación pletórica, todo puede pasar, todo depende de ti y de la conexión que seas capaz de crear con el público allí presente. Los que prueban esa inexplicable sensación son ejemplo de superación y saben bien que no hay otro camino para superarse y mejorar. Por todos ellos, enhorabuena!

El paso que te lleva del suelo al escenario es un gran paso y tiene mucho mérito darlo.

Semiescondido desde un rincón me sobrecogió la ternura y sensualidad de la pequeña Pau Salinas. Se hizo el silencio con el primer acorde de su guitarra y prestando atención a la reacción de los presentes casi se podía escuchar como se erizaban los vellos con el suave y dulce tono de su voz, y como se estremecían los corazones con el acento de sus letras.

Pau Tertulia
Pau Salinas canta acompañada por Santi Domínguez a la guitarra

Tanto en solitario acompañada por su guitarra, como a dúo con Santi Dominguez, esta chica demuestra tener gran talento para la música y una sensibilidad especial en todo lo que hace.

Muchas guitarras jóvenes con voces particulares y dispares, una canción en portugués de un dúo femenino me llamó la atención y me contagió el ritmo, la chica del ukelele que me trajo recuerdos bonitos, una chica con desparpajo que leyó tres poemas repletos de sinceridad pero que no me terminaron de llegar (a pesar de todo me moló el buen rollo que transmitía, casi mejor que hubiese contado algo divertido creo yo, si lees ese tipo de poemas y no transmites el sentimiento necesario, no es del todo creíble o auténtico y no llega donde tiene que llegar).

También tuvimos teatro “improvisado” y paranoias mentales varias que me provocaron la risa del que no termina de creer lo que está viendo y escuchando, pero bueno, el escenario está abierto para todos y el que decide compartir sus movidas es tan libre de hacerlo como de recibir la respuesta que merece.

Momento subidón el que debieron sentir un tal Jappy Fernández de Dinohaurios con su guitarra y su amigo el virtuoso del violín tras despertar los chiflidos, aplausos y bravos del público con su canción homenaje a la bicicleta “el corcel de hojalata”. Uno de los momentos a destacar de la noche.

 

Un buen plan para un domingo por la noche. Estaré atento al calendario por si surge la oportunidad de volver a asistir.

* Y quién sabe, lo mismo me da por prepararme un cuento o un monólogo de los que no hacen mucha risa, pero que dejan mensaje y me subo al escenario en la próxima estación.

Author: Jorge Aguilera

Me encanta explicar historias para educar, entretener, inspirar, motivar y sobre todo, emocionar. Comunicador audiovisual, creativo, deportista con valores, emprendedor y... dentro vídeo!

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