El éxito lo alcanzan y lo mantienen aquellos que lo intentan y lo siguen intentando.
Success is achieved and maintained by those who try and keep trying.

W. Clement Stone

Cuando leo esta frase, siempre me acuerdo de los grandes inventores y creadores de la humanidad, pero también de los migrantes que abandonan su hogar en busca de una vida mejor.

Para unos, el éxito comprende la creación perfecta de un producto o invento que realmente satisface una necesidad o resuelve un problema.

Mientras tanto, para otros el éxito significa mejorar, llegar al destino, integrarse en una sociedad nueva y cubrir sus necesidades básicas.

El éxito, una misma palabra, distintos significados.

Para mí, la palabra éxito va unida a la historia de la persona, a su entorno y a la situación real que esté viviendo en ese momento concreto.

Desde mi punto de vista, tener éxito es conseguir aquello que te propones, con total seguridad y consciencia plena de que se tiene una necesidad real, que se siente un deseo intenso y que existe voluntad propia, intención y compromiso suficiente para renunciar a otros objetivos y centrar todos los esfuerzos en la realización de todas las tareas necesarias que requiera la consecución de un objetivo concreto.

Para que esa consecución del objetivo sea valorada realmente como éxito, entiendo que previamente debe existir una sensación interna de necesidad, sentir con total convicción que se tiene que conseguir eso y que no habrá nada ni nadie que lo pueda impedir. Esa motivación será la que empuje y mueva a la persona cuando más lo necesite.

Por ejemplo, si te encantan las magdalenas de chocolate, y las visualizas en tu imaginación cuando tienes mucha hambre, muy raro será que en tu cuerpo no se activen inmediatamente todos los mecanismos necesarios para hacerte sentir que necesitas esa magdalena. Si a esa sensación de necesidad le sumamos el deseo de degustar esas texturas suaves y cremosas y esos sabores dulces e intentos que tanto te gustan, es muy probable que tu cuerpo asuma los esfuerzos necesarios para poner rumbo a la cocina, al supermercado o donde haga falta con tal de satisfacer ese deseo y esa necesidad.

Por lo tanto, podemos pensar que cuanto mayor es la intensidad del deseo y la sensación de necesidad, mayor será la probabilidad de que se alcance el objetivo.

Por último, te dejo unas preguntas para reflexionar, espero tus comentarios:

  • ¿Un niño que está aprendiendo a andar y por fin lo consigue ha tenido éxito?
  • ¿el niño era plenamente consciente de que quería conseguir ese objetivo?
  • ¿es un éxito del niño, de los padres que le han enseñado o de ambos?

Espero que el artículo haya sido de tu interés y haya contribuido a tu reflexión sobre el tema. Por cierto, ¿Qué es para ti el éxito?

PD: ¿Has ido a la cocina o al supermercado a por tu magdalena de chocolate?

Author: Jorge Aguilera

"Trabajo con personas que se esfuerzan a diario por construir una sociedad más humana a través de proyectos sostenibles que respiran arte, cultura y naturaleza." Expreso lo que pienso para sentirme libre.

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